
El ilusionista
Un ilusionista prestidigitador o mago es un individuo/a que realiza juegos de magia, creando ilusiones en uno o más de los sentidos (visual, auditivo, etc.) y la mente, haciendo parecer realidad lo imposible.
Los artificios del ilusionismo han existido desde el principio de los tiempos. Sin embargo, la profesión de ilusionista ganó prestigio durante el siglo XVIII, y fue pasando por diversas modas hasta convertirse en una de las formas más populares de entretenimiento.
El ilusionismo moderno le debe gran parte de sus orígenes a Jean Eugène Robert-Houdin(ver foto) (1805-1871) -de profesión relojero-, que abrió un teatro de magia en paris en la década de 1840.
El más célebre mago y/o escapista del siglo XIX (y posiblemente de todos los tiempos) Harry Houdini (1874-1926), tomó su nombre profesional de Harry Keller y del mencionado Robert-Houdin, y desarrolló una serie de ilusiones de magia escénicas, basadas muchas de ellas en el arte del escape.
A finales del siglo XX, el ilusionismo volvió a tener auge de la mano de Doug Henning primero, y David Copperfield después, a través de sus especiales televisivos, espectáculos en Broadway, y giras mundiales.
El patrón
San Juan Bosco (1815-1888) es el patrón de los ilusionistas. Fueron los mismos magos quienes en un congreso internacional celebrado en Segovia (España), lo escogieron como modelo y protector, a mediados del siglo XX. Don Bosco, como tradicionalmente se le conoce, fue un sacerdote moderno, cercano a los jóvenes más pobres, que supo ganarse la amistad de éstos con técnicas tan originales como la del ilusionismo, así logró evitar que muchos fueran a las cárceles y tomaran un buen camino en la vida.
Jean Eugène Robert-Houdin
No hay que confundir a Robert Houdin con Harry Houdini, un joven americano llamado Eric Weiss que tomó el nombre del anterior, añadiéndole una “i” al final.
Jean Eugéne Robert nació el 6 de diciembre de 1805 en Blois, Francia.
A los veinte años, Robert era aprendiz de relojero, siguiendo los pasos de su padre, que le enseñó la importancia de la lectura para su labor. Houdin fue a una librería y adquirió el “Traité d’Horlogerie” (tratado de relojería) de Berthoud. La vendedora de la librería le vendió por equivocación otro libro. Houdin se sorprendió al darse cuenta que el título era “Enciclopedia de divertimentos científicos“. Esta obra tenía en su interior técnicas básicas de magia e ilusionismo como trucos de cartas, cómo arrancarle la cabeza a una paloma y devolverla a la vida,…
La actuación de un itinerante de nombre Carlos Bach y el descubrimiento de este libro de magia lo intereso en el arte (en sus memorias, Houdin dice que el error de la bibliotecaria le causó “el encuentro con el motivo de regocijo de toda su vida”)
Debido a su entrenamiento de relojero y la aptitud natural, incursiono en la construcción de tales dispositivos. Fascinado por los misterios que encontró totalmente explicados en esa obra, Houdin se encontró con que carecía de las habilidades mínimas para realizar algunos de los trucos contenidos en el libro. Se dio cuenta de que necesitaba la maestría de movimientos manuales de un pianista para realizar esos movimientos intrincados de manera inconsciente, y tomó clases de movimientos de manos y de malabares, consiguiendo gran independencia con las manos. Gracias al constante entrenamiento en malabares, escisión de tareas y prácticas para agilizar la memoria, Houdin se convirtió en el gran mago que después fue.
Cuando tenía 25 años de edad se casó con Émile (Cécile-Eglantine Houdin), hija de un fabricante de relojes de París, y pasó varios años fabricando juguetes mecánicos, relojes intrincados y varios autómatas. Su negocio era floreciente y le daba tiempo para dar muestras mágicas de vez en cuando.
Tomo como nombre artístico el apellido de ella Houdin.
Cuando Houdin creyó tener un show listo, rentó un lugar en la “Galerie de Valois” del “Palais Royal” para iniciar su gran carrera como Robert Houdin, en 1845, con su primer espectáculo llamado “Soirées Fantastiques” en París. Once años después tendría su propio teatro.
Houdin le dio un nuevo estilo y filosofía a la magia, usaba artefactos cotidianos para su magia en vez de las intrincadas máquinas típicas de la época y cambió los harapos de hechicero por trajes de etiqueta. Le dio a sus show la atmósfera de una elegante reunión. Fue él quién creó, entre otras cosas, los trucos de levitación, ilusionismo con monedas, la cornucopia y otros trucos sin los que hoy la magia no podría ser pensada.
Antes de Houdin, a los magos se les consideraba charlatanes o brujos, pero Houdin fue quien reclamó no tener poderes supernaturales y quien denunció a quienes lo decían. En cambio, fue un genio de la ingeniería y eso le permitió elaborar mecanismos para poder realizar cosas que maravillaban al público. Mientras en esa época se usaban velas como método de iluminación, Houdin con sus conocimientos de electricidad y galvanismo, llevó la iluminación artificial al escenario.
A los veinte años, Robert era aprendiz de relojero, siguiendo los pasos de su padre, que le enseñó la importancia de la lectura para su labor. Houdin fue a una librería y adquirió el “Traité d’Horlogerie” (tratado de relojería) de Berthoud. La vendedora de la librería le vendió por equivocación otro libro. Houdin se sorprendió al darse cuenta que el título era “Enciclopedia de divertimentos científicos“. Esta obra tenía en su interior técnicas básicas de magia e ilusionismo como trucos de cartas, cómo arrancarle la cabeza a una paloma y devolverla a la vida,…
La actuación de un itinerante de nombre Carlos Bach y el descubrimiento de este libro de magia lo intereso en el arte (en sus memorias, Houdin dice que el error de la bibliotecaria le causó “el encuentro con el motivo de regocijo de toda su vida”)
Debido a su entrenamiento de relojero y la aptitud natural, incursiono en la construcción de tales dispositivos. Fascinado por los misterios que encontró totalmente explicados en esa obra, Houdin se encontró con que carecía de las habilidades mínimas para realizar algunos de los trucos contenidos en el libro. Se dio cuenta de que necesitaba la maestría de movimientos manuales de un pianista para realizar esos movimientos intrincados de manera inconsciente, y tomó clases de movimientos de manos y de malabares, consiguiendo gran independencia con las manos. Gracias al constante entrenamiento en malabares, escisión de tareas y prácticas para agilizar la memoria, Houdin se convirtió en el gran mago que después fue.
Cuando tenía 25 años de edad se casó con Émile (Cécile-Eglantine Houdin), hija de un fabricante de relojes de París, y pasó varios años fabricando juguetes mecánicos, relojes intrincados y varios autómatas. Su negocio era floreciente y le daba tiempo para dar muestras mágicas de vez en cuando.
Tomo como nombre artístico el apellido de ella Houdin.
Cuando Houdin creyó tener un show listo, rentó un lugar en la “Galerie de Valois” del “Palais Royal” para iniciar su gran carrera como Robert Houdin, en 1845, con su primer espectáculo llamado “Soirées Fantastiques” en París. Once años después tendría su propio teatro.
Houdin le dio un nuevo estilo y filosofía a la magia, usaba artefactos cotidianos para su magia en vez de las intrincadas máquinas típicas de la época y cambió los harapos de hechicero por trajes de etiqueta. Le dio a sus show la atmósfera de una elegante reunión. Fue él quién creó, entre otras cosas, los trucos de levitación, ilusionismo con monedas, la cornucopia y otros trucos sin los que hoy la magia no podría ser pensada.
Antes de Houdin, a los magos se les consideraba charlatanes o brujos, pero Houdin fue quien reclamó no tener poderes supernaturales y quien denunció a quienes lo decían. En cambio, fue un genio de la ingeniería y eso le permitió elaborar mecanismos para poder realizar cosas que maravillaban al público. Mientras en esa época se usaban velas como método de iluminación, Houdin con sus conocimientos de electricidad y galvanismo, llevó la iluminación artificial al escenario.
En 1848 conquista Londres y luego toda Europa.
Sus habilidades mecánicas le permitieron que produjera efectos mágicos maravillosos como el Naranjo Fantástico, probablemente inspirado por el truco del Árbol de Mango indio, en que los actores callejeros de una semilla hacían crecer un pequeño árbol de mango. El mago Phílippe presentó también un truco semejante. El dispositivo de Robert Houdin consistió en una caja en la cual un árbol pequeño fue plantado. Él pedía prestado un pañuelo de una espectadora, para hacerlo desaparecer, entonces llamaba la atención sobre el árbol. Despacio, brotaban hojas y luego aparecían naranjas totalmente maduras, encontrando el pañuelo dentro de una de ellas. Dos mariposas mecánicas tomaban el pañuelo de la señora en el aire y se lo devolvía a su dueña.
Otra de las grandes ilusiones presentadas en Occidente por Robert Houdin era su Suspensión Etérea. El uso de éter, como un agente anestésico, había sido descubierto en 1842 y Houdin utilizó sus efectos para presentarla. En Londres un critico la describió como la ilusión más impresionante, la llamada “Escamotage de Robert Houdin, fils,” que presentaba a su hijo suspendido en equilibrio por el aire, a través de la acción del Éter concentrado, que concluía mostrando al muchacho horizontal en el aire y al parecer no apoyado en nada, excepto su codo en la cima de un palo ambulante. El relato daba al éter el poder de levar al muchacho que en realidad era Émile. Esta ilusión la mostró por primera vez Robert Houdin en 1848, aunque no fuera su idea original.
Sus habilidades mecánicas le permitieron que produjera efectos mágicos maravillosos como el Naranjo Fantástico, probablemente inspirado por el truco del Árbol de Mango indio, en que los actores callejeros de una semilla hacían crecer un pequeño árbol de mango. El mago Phílippe presentó también un truco semejante. El dispositivo de Robert Houdin consistió en una caja en la cual un árbol pequeño fue plantado. Él pedía prestado un pañuelo de una espectadora, para hacerlo desaparecer, entonces llamaba la atención sobre el árbol. Despacio, brotaban hojas y luego aparecían naranjas totalmente maduras, encontrando el pañuelo dentro de una de ellas. Dos mariposas mecánicas tomaban el pañuelo de la señora en el aire y se lo devolvía a su dueña.
Otra de las grandes ilusiones presentadas en Occidente por Robert Houdin era su Suspensión Etérea. El uso de éter, como un agente anestésico, había sido descubierto en 1842 y Houdin utilizó sus efectos para presentarla. En Londres un critico la describió como la ilusión más impresionante, la llamada “Escamotage de Robert Houdin, fils,” que presentaba a su hijo suspendido en equilibrio por el aire, a través de la acción del Éter concentrado, que concluía mostrando al muchacho horizontal en el aire y al parecer no apoyado en nada, excepto su codo en la cima de un palo ambulante. El relato daba al éter el poder de levar al muchacho que en realidad era Émile. Esta ilusión la mostró por primera vez Robert Houdin en 1848, aunque no fuera su idea original.
Francia en su política expansionista había ocupado Argelia, que era dominada por las demostraciones de poderes divinos de los sacerdotes de Marabout que realizaron varios hechos mágicos para levantar al pueblo, preocupo al gobierno francés quien convocó a su mago más famoso para desacreditar las habilidades de Marabout. Es un hecho comprobado con rigor histórico que Robert Houdin visito Argelia e invito a una competencia a Marabout, con su truco de la Caja Ligera y Pesada. Este juego consistía en una caja de madera pequeña con un asa de metal en la cima. Robert Houdin le pidió a un Marabout que la alzara y diciendo que sólo podría alzarse si él, el gran mago lo permitía. El Marabout la alzó fácilmente con una mano, pidiéndole Houdin que la bajara y anunciando que le sacaría la fuerza y ni siquiera tendría la fuerza de una mujer y no seria capaz de alzar la caja nuevamente. El faquir intento y no pudo, hasta con ambas manos, mientras que Robert Houdin la alzo con una mano. La fama aumento ya que se solucionó el problema político. Robert Houdin recibió numerosas medallas y alabanzas de su gobierno.
Ahorró suficiente dinero para comprarse una mansión en Blois y retirarse allí para escribir e inventar. No estaba interesado sólo en la magia, también escribió e hizo grandes avances sobre el ojo humano, e inventó el predecesor del taxímetro.
Se retiro de las actuaciones, con una carrera muy corta, pues empezó tras cumplir los 40 años de edad, con la única tristeza que ninguno de sus dos hijos la continuara, pues uno se unió al ejército y el otro continuo la tradición familiar de relojero. El padre de la magia moderna falleció en su casa de Blois en Francia, un 13 de junio de 1871, sólo unos meses después de que su hijo falleciera en la guerra franco-prusiana.
La república de Francia lo homenajeo como su hijo prodigo, con la emisión de un sello postal al cumplirse el centenario de su muerte, en 1971.
Ahorró suficiente dinero para comprarse una mansión en Blois y retirarse allí para escribir e inventar. No estaba interesado sólo en la magia, también escribió e hizo grandes avances sobre el ojo humano, e inventó el predecesor del taxímetro.
Se retiro de las actuaciones, con una carrera muy corta, pues empezó tras cumplir los 40 años de edad, con la única tristeza que ninguno de sus dos hijos la continuara, pues uno se unió al ejército y el otro continuo la tradición familiar de relojero. El padre de la magia moderna falleció en su casa de Blois en Francia, un 13 de junio de 1871, sólo unos meses después de que su hijo falleciera en la guerra franco-prusiana.
La república de Francia lo homenajeo como su hijo prodigo, con la emisión de un sello postal al cumplirse el centenario de su muerte, en 1971.
Espero no haberlos aburrido y mil gracias a todos los grandes magos; a sus ideas y sus creaciones..